El disco duro es una pieza mecánica con partes móviles: los platos giran sin parar y los cabezales se desplazan sobre ellos, así que es normal que haga algo de ruido. Por lo general, ese sonido es un zumbido suave, más perceptible al encender o apagar el ordenador y al leer o escribir datos. Sin embargo, los sonidos distintos de los habituales, como clics, chasquidos o rascados, pueden indicar problemas graves. Si últimamente oyes ruidos fuertes o extraños procedentes del disco, no es buena señal. Si el disco todavía funciona y el ruido es leve, copia cuanto antes lo más importante; si hace clics repetidos o rasca, apágalo y busca ayuda especializada. Cuando un disco falla, no es raro que algunos datos dejen de estar accesibles y que haga falta un servicio profesional de recuperación de datos de discos duros para recuperarlos. Hay varias razones por las que un disco puede empezar a hacer ruido: algunas tienen fácil solución y otras indican el final de su vida útil y la necesidad de sustituirlo. En este artículo te contamos todo sobre los discos que hacen clics u otros ruidos. Si quieres saber más, consulta también nuestro artículo sobre problemas habituales del disco duro y cómo solucionarlos.
Los ruidos, los chasquidos o el calentamiento suelen indicar una avería mecánica: apaga tu disco duro y no insistas. En esos casos, la recuperación de discos duros se hace en sala blanca, con diagnóstico gratuito.
¿Por qué se llama «clic de la muerte»?
«Clic de la muerte» es una expresión que se popularizó en los años 90 porque ese sonido suele indicar un fallo grave del disco y que su «muerte» está cerca. El ruido lo produce el cabezal de lectura/escritura, que intenta leer los datos, no lo consigue, vuelve a su posición de reposo y lo intenta de nuevo. Cada intento es un clic, y por eso el disco repite el sonido una y otra vez. A veces es la primera señal de que algo va mal. En ese caso, apaga el disco: cada intento de lectura puede dañar los platos. Si los datos son importantes y no tienes copia de seguridad, busca ayuda profesional para recuperar los datos.
¿Qué causa el ruido en un disco duro?
El ruido de un disco puede tener causas muy diversas, y cada una suele producir un sonido diferente. Veámoslas:
Pitidos
Si oyes pitidos al encender el ordenador, puede ser señal de que el motor que hace girar los platos no consigue arrancar, por estar bloqueado o porque los cabezales se han quedado pegados a los platos. Cuando esto ocurre, el sistema tampoco reconoce el disco.
Clics
Un clic de vez en cuando puede ser normal, pero un clic constante suele indicar un fallo en los cabezales de lectura/escritura. Este sonido corresponde a intentos repetidos de leer el disco después de un error, y si se prolonga puede dañar los platos y provocar la pérdida de datos. Por eso, si tu disco hace clics continuos, apágalo cuanto antes para evitar daños mayores.
Chasquidos
Los chasquidos pueden indicar que el cabezal de lectura/escritura se mueve de forma anómala, lo que suele ser señal de un fallo grave del dispositivo.
Rascado metálico
Este es, sin duda, el peor sonido que puede salir de un disco, porque significa que el cabezal de lectura/escritura ha entrado en contacto con los platos. Es extremadamente perjudicial, ya que los datos se graban en una fina capa magnética de la superficie de los platos, no en su interior. Si el cabezal toca el plato, raya esa capa magnética y destruye no solo los datos grabados en ella, sino también la capacidad del disco para guardar datos nuevos. Si oyes este sonido al encender el ordenador, apágalo inmediatamente para que el daño no aumente. Si el disco contiene datos importantes, necesitarás ayuda profesional, como la de Bot, para recuperarlos.
Razones más frecuentes por las que un disco hace ruido
Cabezal de lectura/escritura atascado
El cabezal de lectura/escritura va montado en un brazo mecánico que lee y escribe los datos en el disco duro, y debe moverse con suavidad para que el dispositivo funcione bien. Sin embargo, por caídas o golpes, el cabezal puede quedarse pegado a los platos, lo que no solo impide que el disco funcione, sino que también puede dañar los datos guardados en él.
Fallo del motor del eje
El motor del eje (spindle) es la pieza que hace girar los platos, un movimiento esencial para el funcionamiento del disco duro. No es raro que falle, lo que provoca ruidos y errores al leer o escribir datos.
Cable o puerto USB dañado
Este tipo de avería es más frecuente en discos externos que se transportan con el cable USB conectado. El movimiento del cable, los golpes y las caídas pueden dañar el cable o el puerto USB. Como consecuencia, el disco no recibe la energía que necesita para funcionar bien, lo que puede producir distintos sonidos y fallos. Para comprobar si es tu caso, prueba el disco con otro cable. Si con otro cable el disco presenta otros problemas o te pide que lo formatees, consulta nuestro artículo disco externo que pide ser formateado: ¿cómo solucionarlo?
Fallo total del disco
Por desgracia, la vida útil de un disco no es eterna y puede fallar por completo en poco tiempo. Si el disco hace ruidos que no se explican por ninguna de las causas anteriores, podría tratarse de un fallo total. En ese caso, ha llegado el momento de sustituirlo. Pero antes, si todavía funciona, copia tus datos y, si ya no puedes acceder a ellos, busca ayuda profesional para recuperarlos.
¿Cómo recuperar un disco duro con el «clic de la muerte»?
Por lo general, cuando un disco presenta síntomas como el clic de la muerte, se trata de una avería mecánica que no se arregla en casa. Lo mejor es recuperar los datos con la ayuda de una empresa especializada como Bot. Un programa de recuperación no resuelve una avería mecánica, y hacer funcionar el disco en ese estado puede empeorar el daño. Cuando un disco falla de esta forma, lo único que queda es sustituirlo y, si contiene datos importantes, recuperarlos con Bot. Si tienes una copia de seguridad, tus datos están a salvo.
¿Qué no debes hacer con tu disco duro?
No metas el disco duro en el congelador
Mucha gente cree que congelar el disco soluciona el problema. Aunque el calor perjudica a los componentes del ordenador, congelar el disco no es la solución: al sacarlo, la humedad se condensa en su interior y sobre los platos, y lo último que necesita un disco que está fallando es humedad.
No abras el disco
El disco duro es un componente muy sensible y abrirlo solo puede empeorar la situación: una sola partícula de polvo sobre los platos basta para causar daños irreversibles. La apertura debe hacerse en una sala blanca y con las herramientas adecuadas. Confía el disco a una empresa especializada para evitar daños innecesarios.
Lee también
Conclusión
Aunque ningún ordenador es totalmente silencioso, el disco duro es un componente al que debes prestar mucha atención. Si notas ruidos extraños, copia lo antes posible lo más importante si el disco aún funciona con normalidad; si hace clics o rasca, apágalo y busca ayuda especializada. Si necesitas recuperar datos de un disco averiado, habla con Bot. ¡Tenemos más de dos décadas de experiencia recuperando datos de discos averiados y más de 200.000 casos!
